¡Eleva tu autoestima! Te enseñamos como dominar la Pasarela de tu vida

WhatsApp
Facebook
Twitter
Telegram
Pinterest

Cuidar de nuestra imagen es una actividad reconfortante que nos recarga de energía. Acciones como: arreglar tu cabello en la peluquería, realizarte una manicura y pedicura, asistir a un spa para un facial, son mimos que te hacen lucir y sentir increíble.

     Pero, ¿Qué hacemos cuando lo que necesita un refrescamiento no es la imagen, sino nuestro discurso interno?

     Sentirte bella y poderosa internamente es tan importante como verlo reflejado en el espejo, por eso hoy en Pasarela Profesional te ayudaremos a trabajar esa autoestima para que manifieste la persona que mereces ser.

Evalúa si estas en un ambiente que te haga brillar

     La autoestima se construye a partir de influencias internas y externas, las externas se conforman por las experiencias que vives a lo largo de tu vida.

     La forma en la que te observas viene a partir de acontecimientos, circunstancias y personas con las que te relacionas, y estos pueden cambiar el grado de aumento en la lupa con la que te evalúas a ti misma.

Lee más en: ¿Rejuvenecer el cabello? ¡Con el ácido hialurónico es posible!

     Sus mensajes se graban en nosotros y definen nuestro propio diálogo, por eso es importante que estudies si tu ambiente te está influenciando de forma positiva o negativa.

     Hazte las siguientes preguntas:

  • ¿Mi familia y amigos me alientan a alcanzar mis objetivos?
  • ¿Me siento cómoda y feliz conmigo misma después de pasar tiempo con ellos?
  • ¿Qué tipo de emociones identifico cuando comparto con ellos?
  • ¿La forma en la que yo me veo a mi misma ha cambiado desde que comparto con ellos?

     Si has respondido de forma negativa a la mayoría de estas preguntas, lo ideal sería que consideres cortar con las relaciones que te generan baja autoestima.

autoestima

Tu voz interior tiene poder de decisión en tu autoestima

     Las influencias internas se forman a partir de tus valores, creencias y atribuciones que le das a los momentos de éxito y fracaso en tu vida.

     No es igual pensar: “Conseguí el trabajo que deseaba, seguro que fue por el esfuerzo que puse en mi entrevista y porque me encontraron ideal para la posición que buscaban”.  A pensar: “Conseguí el trabajo que deseaba, seguro es por suerte y porque los demás postulantes tenían mejores oportunidades, no hay razón verdadera para escogerme”.

     Reconocer tus fortalezas y debilidades de forma objetiva, junto con el esfuerzo y trabajo que inviertes para alcanzar lograr tus metas te ayudará a mirar de forma objetiva los logros.

    Algo que puede ayudarte es reflexionar lo siguiente: “¿Un buen amigo diría que lo obtuve por suerte o porque me lo gane con mi esfuerzo?”, plantearnos una mirada externa para evaluar una situación en la que nos infravaloramos, te ayudará a modificar esta tendencia.

autoestima

Atrévete a hacer

    Es común estimar que, si no podemos ser excelentes en algo, no deberíamos intentarlo y esto nos limita enormemente a probar nuevas experiencias de aprendizaje o incluso a sorprendernos con los resultados.

     Nos planteamos constantemente el pensamiento “¿Y si fallamos?”, pero nunca nos preguntamos “¿Y si nos va bien?”

    La realidad es que no podemos predecir el futuro, pero si se puede aprender en el camino a él, al negarte a intentarlo eliminas por completo la posibilidad de que exista un aprendizaje o la oportunidad de descubrir un nuevo triunfo.

     Parecen puntos simples, pero poniendo un pequeño esfuerzo diariamente de modificar nuestra visión interna, a largo plazo nos brindará una transformación maravillosa capaz de ser visualizada por cualquier que comparta contigo.

     ¡Es hora de que toda esa belleza que ves en un espejo, la puedas ver reflejada en ti misma!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *